Mucho se presume en foros nacionales e internacionales de que España es la cuarta economía de la zona euro y la decimotercera del mundo en términos de Producto Interior Bruto (PIB), pero la realidad que sale ya a borbotones, que no se puede ocultar, es que la pobreza y el riesgo de exclusión que muchas personas están padeciendo por ello, es alarmante. ¿Cómo es posible que, por ejemplo, la tasa de pobreza entre las personas sin trabajo alcance el España cerca del 50%?

1. UNA REALIDAD INCONTESTABLE

Desde hace ya unos años, en España ha aumentado de manera preocupante el número de habitantes que se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social si tenemos en cuenta que, en el año 2008, la tasa de población en riesgo se encontraba en el 23,8% y, en el año 2016 ha subido hasta casi un 30% (28,6%).

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Con estas cifras se puede afirmar que, de conformidad con los datos ofrecidos por Eurostat, cerca de 14 millones de españoles se encuentran, en la actualidad, en esta preocupante situación, cuestión que pone muy en duda la bondad de muchas de las las políticas públicas y reformas legislativas (sobre todo laborales) llevadas a cabo desde el año 2008 por mandato (casi exclusivo) de la UE.

La pobreza se vuelve crónica

Pero ¿qué significa estar en “riesgo de pobreza”?. Se ha definido dicho término para las siguientes personas:

  • las que viven con ingresos de unos 8.000 euros anuales para un adulto, y unos 17.000 euros para una familia con dos hijos menores a su cargo; asimismo; 
  • las que sufren una privación material severa (los elementos mínimos imprescindibles para una vida digna, como puede ser la comida, o retrasos en pagos); 
  • las que se han visto obligados a vivir en hogares con una intensidad de empleo muy bajo (por debajo del 20%), gracias a la modalidad de contratos laborales “por horas” que existe actualmente.

Un millón de menores viven bajo el yugo de la pobreza crónica, que amenaza a tres millones más

En España, esas tres clases de riesgos han crecido considerablemente respecto a otros países de nuestro entorno, lo que puede dar una idea aproximada de la situación en la que se encuentran millones de personas en nuestro país.

2. LA VERGONZOSA PRECARIEDAD LABORAL

Mucho se ha hablado de las tan “beneficiosas” reformas laborales que, desde instancias europeas e internacionales, han implantado y seguirán desarrollando en España, para desgracias de los trabajadores, que cada día ven con más preocupación el negro futuro que se les avecina.

Nos estamos encontrando con situaciones que algunos podrían llegar a denominar de “pseudo-esclavitud”. Así, cada vez es más frecuente encontrar a trabajadores que cobran menos de 300 euros al mes. Según los datos aportados por algunos medios, y publicados por la Agencia Tributaria, el número de estos trabajadores ha pasado de los 3.089.865 en el año 2008, a los 3.694.852 en el año 2014. Es decir, que este colectivo representa en estos días un porcentaje aproximado del 25% de los asalariados… ¿no es eso verdaderamente vergonzoso?.

Una de cada séis personas que trabajan en España son pobres

La precariedad laboral impuesta a golpe legislativo bajo las directrices de la UE y el FMI, lejos de traer prosperidad y bienestar a España, parece que lo están hundiendo cada vez más en la miseria laboral, y por ende, en la miseria social. Con estos datos ¿se puede pensar que los trabajadores están protegidos, o simplemente se les está abocando a una situación de “semi-esclavitud” controlada?. Estas odiosas reformas han dado lugar a que se encadenen sucesivos contratos temporales, a que se trabaje por jornadas a tiempo parcial, a que la mayoría de los trabajadores se encuentren gran parte del año en situación de desempleo, y a que la riqueza de las arcas públicas se convierta en podredumbre.

Es escenario laboral en España está afectado por una enorme debilidad, que las fuerzas políticas, y en especial el Gobierno de turno, no han hecho mas que ahondar con sus sucesivas y envenenadas reformas. Desde que la UE dicta las reglas a seguir, los españoles se han convertido en rehenes sociales de políticas públicas que, al parecer, roban la prosperidad y el bienestar a millones de españoles. 

Muchas han sido las denuncias vertidas al respecto en donde se ponen de manifiesto las escandalosas condiciones de trabajo a que han dado lugar las reformas laborales llevadas a cabo, pero los agentes políticos y, sobre todo los sindicatos, no alzan el grito al Cielo para protestar o para cambiar las cosas. El trabajador está más indefenso que nunca, y al Poder que gobierna el país parece no importarle mucho.

Trabajadores y trabajadoras vierten en los foros de la red las dantescas condiciones de trabajo creadas por la reforma laboral

Todos estos infortunios, exportados por la UE con la connivencia de nuestros políticos, está dando lugar, no sólo a una precariedad laboral sin precedentes, sino a un dramático aumento de los cuadros clínicos de ansiedad y depresión. El miedo que se ha generado por los trabajadores hacia las empresas, les paraliza, lo que contribuye a que éstas puedan llegar a ahondar más en el abuso, dado el caso.

Se habla de que el principal remedio para esta situación es demoler todas estas políticas públicas envenenadas, que sólo traen pobreza y malestar al trabajador, pero esta iniciativa resulta muy difícil de llevar a cabo, sobre todo teniendo en cuenta que, en la actualidad, son los poderes financieros los que dominan el destino de un país, nos guste o no.

3. LA LABOR IMPAGABLE DE ORGANIZACIONES COMO “CÁRITAS”

Gracias a organizaciones como Cáritas, mucha de la miseria y pobreza que existe en nuestro país, sobre todo en los años recientes, se ha maquillado de alguna forma, aunque desde estas instituciones se ha puesto de manifiesto el preocupante ascenso de personas en riesgo de exclusión social en España, tal y como se ha puesto de manifiesto un informe de la Fundación de Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada (FOESSA) titulado “Expulsión social y recuperación económica”, del pasado mes de Junio.

La gente vive la pobreza con vergüenza, en silencio y con tristeza

Esta situación está provocando una verdadera fractura social en el país, que para millones de personas no pasa, en absoluto, desapercibida. La pobreza se está volviendo crónica.

Y es que no deja de ser llamativa la HIPOCRESÍA de los políticos que nos gobiernan cuando, en varias de sus comparecencias presumen de los datos del paro, o alardean de que su gestión ha sido la mejor posible para la recuperación económica ¿recuperación económica para quién?. Los datos que suele aportar Caritas nos ponen a todos con los pies en el suelo y nos despiertan de una fantasía del todo irreal.

La desigualdad, la pobreza y el desempleo están dando lugar a la formación de una España a dos velocidades, fracturada socialmente. Datos alarmantes han puesto de manifiesto esa realidad: como el hecho de que los ingresos de los hogares han caído de manera preocupante; o el hecho de que la tasa de pobreza entre las personas sin trabajo alcanza casi el 45%… ¡vergonzoso!.

4. UNA LLAMADA DE ATENCIÓN

Con un escenario como el actual, se entiende que decenas de miles de jóvenes, excelentemente preparados, se vean abocados a salir al extranjero a buscar una vida mejor que su país les niega, bien sea por la corrupción, bien sea porque la clase política y dirigente no está a la altura de las circunstancias y no tienen el valor de dar un paso atrás para que gente realmente preparada se haga cargo de la situación de manera efectiva e independiente.

La situación de los políticos actuales está abriendo brechas antes nunca vistas, cada vez más alejados de la ciudadanía que ya los ve, no como una solución, sino como el verdadero problema, el auténtico cáncer de la sociedad que está acabando con la vida del país y de sus ciudadanos.

Se hace necesario recuperar políticas sociales verdaderamente eficaces, que protejan al trabajador y ayuden a salir adelante a tantos millones de españoles que se ven impotentes ante tanta injusticia social en pro de los beneficios del sistema financiero nacional e internacional, a los que sí se les ayuda.

De ahondarse esta vergonzosa situación, es probable que la masa social reaccione de manera no muy benévola. Aunque muchos se preguntan si en realidad todos estos problemas que hoy padece el país han sido realmente provocados y responden a intereses espurios de los que la ciudadanía se encuentra completamente ignorante…